Costa Rica / Cahuita y Manzanillo

El silencio no existe en Costa Rica. Es tan brutal la biodiversidad de este pequeño país que, en cualquier lugar y momento del día, el paisaje sonoro se llena de infinidad de animales que habitan en sus frondosos bosques.

Todo es verde aquí. Y en cada palmo de tierra, la vida se abre paso de forma tan bella como desmesurada. Esto se debe a las abundantes lluvias que caen sobre el país, que configuran el territorio y el estilo de vida de sus habitantes, y que acaban formando parte de su banda sonora.

En este mapa sonoro, grabado entre el Parque Nacional de Cahuita y el Refugio Nacional de Vida Silvestre de Gandoca-Manzanillo, podemos escuchar las olas del mar Caribe, los tucanes, la lluvia bajo un manto de árboles y los feroces monos aulladores.